Plaza Cuadrada
La traza de esta plaza cuadrada, junto a la redonda, dotó de significado urbano y valor de monumentalidad a esta […]
El Paisaje Cultural de Aranjuez no hubiese sido posible sin la presencia de los ríos Tajo y Jarama. Abastecer de agua potable a los residentes, regar el conjunto de jardines, huertas, calles y plazas arboladas, controlar las crecidas de los ríos y establecer una red de comunicaciones que permitiese el paso sobre los cauces, no hubiese sido posible sin una infraestructura ingenieril hidráulica y de obras públicas. El conjunto de Ingenios Hidráulicos está considerado el más completo e innovador de la Edad Moderna en la Península Ibérica
El eje lo constituye la Presa del Embocador, al Este de la zona urbana, y los dos canales de riego que de ella parten, abrazando la amplia superficie vegetal del valle, que contrasta con las áridas elevaciones de la meseta castellana en que se asienta. Estos canales son el de las Aves o Sotomayor y el de El Embocador o la Azuda que ramificados se distribuyen por todo el territorio. A ellos se sumó la acequia de Colmenar. El agua posibilitó la traza de calles y plazas arboladas y la creación de huertas en el espacio acotado por los ríos Tajo y Jarama. La calle de la Reina, Picotajo y las Doce Calles, del siglo XVI, son la muestra más antigua de ordenación paisajística a gran escala en el mundo
El riego de los jardines se complementó con el embalse y presa del Mar de Ontígola, obra renacentista que marcó un hito en la historia de la ingeniería y que sirvió para suministrar el agua a las fuentes del jardín de la Isla
A lo largo del río Tajo se dispusieron en el siglo XVI los puentes de la Reina, de Barcas y la presa de Palacio, continuamente reconstruidos a lo largo del tiempo por las riadas
El siglo XVIII supuso una fase también innovadora. En primer lugar, se dotó de agua potable a la ciudad, mediante un sistema de aprovisionamiento a partir de manantiales cercanos a Ocaña. En segundo lugar, se proyectaron ciudades rústicas, complementarias a la ciudad cortesana. Siguiendo los principios fisiocráticos del siglo de la Ilustración, estas colonias dieron respuesta al interés regio por la investigación y la experimentación científicas agropecuarias. Dispersas por el territorio, aunque conectadas con la ciudad, pueden citarse el Real Cortijo de San Isidro, la Casa de la Monta/Sotomayor, El Deleite, la Flamenca, las Infantas y Villamejor
Huertas del Picotajo
Siglo XVI. Juan Bautista de Toledo.Es el primer ejemplo mundial de jardinería a gran escala. Su trazado, diversas plazas en las que se abren calles arboladas de doble hilera que se entrecruzan entre sí, sigue los principios de geometría y perspectiva del Renacimiento. La trama de paseos delimita zonas de huertas y caza
Las Doce Calles
Siglo XVI. Diseño de Juan Bautista de Toledo. Doce calles arboladas de doble hilera parten de una circunferencia con igual número de puertas. Está perfectamente orientada a los puntos cardinales y en armonía con los movimiento solares. Sobre el el pensamiento renacentista y la mirada a la Antigüedad clásica, su diseño remite a las formulaciones tratadísticas de la ciudad ideal
Los Ingenios Hidráulicos
El sistema hidráulico de Aranjuez, de origen renacentista, es el más completo de la Península Ibérica. Estas infraestructuras se iniciaron a mediados del siglo XVI durante el reinado de Carlos y fueron sucesivamente ampliadas por Felipe II y sus sucesores. Constituyen la base de riego de jardines, arbolado y huertas de Aranjuez, así como de control de las corrientes de los ríos Tajo y Jarama. Destacan las presas del Embocador del Mar de Ontígola y de Palacio, los caces o canales de las Aves y la Azuda, y la Noria o Azuda o de la Montaña
Real Cortijo de San Isidro
La finca agropecuaria fue creada por Carlos III en 1766 bajo el ideario fisiocrático de la Ilustración. La colonia se orientó tanto a la producción como a la investigación científica y experimentación botánica. Esta ciudad rural, de trazado clásico y forma poligonal, consta de viviendas para colonos, la Casa Grande, para acoger a los reyes, una bodega cuyas galerías atraviesan el conjunto bajo tierra y un templo dedicado al patrón de los agricultores. Parte de las construcciones se deben al arquitecto Manuel Serrano
Puente de la Reina
Siglo XVIII. Obra de Jaime Marquet sobre el río Tajo. Obra de piedra. Formado por seis arcos rebajados de ladrillo sobre machones de piedra de Colmenar, con tajamares de planta triangular. Fue mandado construir en 1774 por Carlos III y ejecutado por Jaime Marquet y Manuel Serrano, aunque las obras no se completaron hasta el siglo XIX
Casa de la Monta
Siglo XVIII. Obra de Jaime Marquet.Los monarcas españoles crearon la Real Yeguada en una de las mejores zonas de pasto, la dehesa de Sotomayor. Carlos III ordenó construir la Casa de la Monta, un edificio puntero para la cría caballar, diseño de Jaime Marquet. Es de ladrillo y piedra de Colmenar, con planta cuadrada y crujías ordenadas en torno a dos patios. Destaca su portada, a la que se llega cruzando el caz de las Aves por un puente también del siglo XVIII
La Plaza Redonda
Siglo XVI. 1553. Luis y Gaspar de Vega. Forma parte, junto a la plaza Cuadrada, del proyecto de 1553 de Luis y Gaspar de Vega de segmentación en tres tramos de la calle de la Reina, mediante los recursos manieristas de raigambre italiana de la perspectiva y la geometría. El tratamiento monumental y urbano de la naturaleza se pone al servicio de la magnificencia regia. Juan Bautista de Toledo incorporó posteriormente, aprovechando el cauce del caz de las Aves, tangente a la plaza en su semicírculo sur, una fuente lúdica de juegos de agua, hoy desaparecida
Plaza Cuadrada
Siglo XVI. 1553. Luis y Gaspar de Vega. Junto a la plaza Redonda forma parte del proyecto de 1553 de Luis y Gaspar de Vega de segmentación en tres tramos de la calle de la Reina, mediante los recursos manieristas de raigambre italiana de la perspectiva y la geometría. El tratamiento monumental y urbano de la naturaleza se intensifica con la apertura en el lateral Sur y en diagonal de la calle de las Aves, que conduce a Sotomayor, a la desaparecida casa de las Aves de Felipe II (zona de La Pavera) y a la casa de la Monta. Esta calle también estuvo pautada por una plaza cuadrada y otra circular, hoy desdibujadas
Calle de la Reina
Siglo XVI. Gaspar y Luis de Vega. Es una de las calles más antiguas de Aranjuez. Fue trazada por Carlos V para conectar la residencia real con la presa del Embocador. En 1553 fue transformada por Gaspar y Luis de Vega bajo la estética manierista y la inspiración italiana y flamenca, con la introducción en su trazado rectilíneo de la plaza Redonda y Cuadrada, creando tensiones visuales en la perspectiva y el punto de fuga hacia la casa palacio
Puente de Barcas y Plaza de Santiago Rusiñol
Es un punto de confluencia de los elementos del Paisaje Cultural de Aranjuez con el río Tajo como eje de su organización. La presa, forma parte del sistema hidráulico renacentista que hace posible la existencia de Aranjuez desde el siglo XVI. Al norte del Puente de Barcas se distribuyen los paseos arbolados y huertas históricas. Al Este, el Palacio Real y los jardines de la Isla, del Rey y del Parterre. Al Sur, el casco histórico y la Plaza de la Mariblanca. Al Oeste, el tridente barroco -calle de la Reina, Príncipe e Infantas- inspirado en el que diseñó en el siglo XVI Domenico Fontana en Roma
Plaza de la Mariblanca
Siglos XVIII-XIX. La plaza de San Antonio fue proyectada por Santiago Bonavía en 1750, como primer paso para la formación del casco urbano de Aranjuez. Es la mayor plaza porticada de la Edad Moderna en España. Se conforma como un espacio armónico bisagra entre el área palatina -iniciada en el siglo XVI- y la ciudad del siglo XVIII. Está centrada por la fuente de la Mariblanca. Evoca modelos de plazas del urbanismo italiano barroco por la disposición central en el extremo Sur de la capilla real de San Antonio. Cuatro pórticos de mayor altura acogen las calles perimetrales. El interior de las galerías o loggias, de ascendente italiano, ofrece un singular juego de perspectivas intensificado por los volúmenes cúbicos de las campatas o tramos
Arca del Agua
Siglo XVIII. El arca de agua, obra de Jaime Marquet, sucesor de Bonavía, forma parte de los elementos de la infraestructura de abastecimiento de agua potable para el palacio y la ciudad. Esta empresa hidráulica, diseñada por Santiago Bonavía, fue iniciada en tiempos de Felipe V y terminada antes de la construcción de la nueva población. Desde cuatro manantiales de la Mesa de Ocaña partían los viajes de agua hasta llegar a este punto distribuidor en la entrada de la ciudad por el Sur
Calle de la Primavera y Casa de José Luis Sampedro
La calle de la Primavera se traza sobre el caz de las Aves, soterrado en el talud paralelo a a la calle de la Reina. Recibe su nombre por la antigua huerta de tiempos de Felipe II, regada con el agua del caz y conformada en una zona en la que posteriormente se formó el jardín del Príncipe. En el inicio de la calle se ubica la casa donde José Luis Sampedro pasó parte de su adolescencia
La traza de esta plaza cuadrada, junto a la redonda, dotó de significado urbano y valor de monumentalidad a esta […]
Siglos XVIII-XIX. La plaza de San Antonio fue proyectada por Santiago Bonavía en 1750, como primer paso para la formación
La traza de esta plaza redonda y otra cuadrada dotó de significado urbano y valor de monumentalidad a esta vía
Es un punto de confluencia de los elementos del Paisaje Cultural de Aranjuez con el río Tajo como eje de
Aunque el actual puente data del último tercio del siglo XVIII, en el mismo lugar existieron puentes de madera desde
La finca agropecuaria fue creada por Carlos III en 1766 bajo el ideario fisiocrático de la Ilustración. La colonia se
En las Huertas de Picotajo se encuentran las Doce Calles, una plaza circular desde la que se generan doce vías,
Esta zona, situada en la confluencia de los ríos Tajo y Jarama, es la muestra más antigua del proceso de
Tiene la forma de un templete clásico centralizado, con un zócalo muy bajo sobre el que descansa un tambor hexagonal,
La calle ya estaba documentada en 1540. También se conocía como calle Larga y calle de Alpajés, por el nombre