Esta empresa hidráulica, diseñada por Santiago Bonavía, fue iniciada en tiempos de Felipe V y terminada antes de la construcción de la nueva población. Desde cuatro manantiales de la Mesa de Ocaña partían los viajes de agua hasta llegar a este punto distribuidor en la entrada de la ciudad por el Sur
Tiene la forma de un templete clásico centralizado, con un zócalo muy bajo sobre el que descansa un tambor hexagonal, rematado por una cornisa corrida en la que apoya una cúpula de gajos coronada por un jarrón. Está construido completamente con piedra de Colmenar
Su ubicación actual no corresponde con la original al pie del camino a Andalucía y de las elevaciones de la Mesa de Ocaña