Es el primer ejemplo mundial de jardinería a gran escala. Su trazado, diversas plazas en las que se abren calles arboladas de doble hilera que se entrecruzan entre sí, sigue los principios de geometría y perspectiva del Renacimiento. La trama de paseos delimita zonas de huertas y caza
Esta zona, situada en la confluencia de los ríos Tajo y Jarama, es la muestra más antigua del proceso de ordenación urbana del paisaje en Aranjuez. Se inició en el siglo XVI. es la muestra más antigua del proceso de ordenación urbana del paisaje en Aranjuez. Se inició en el siglo XVI. Es el primer ejemplo mundial de jardinería a gran escala
Fue diseñada por Juan Bautista de Toledo, tras su llegada a la corte en 1561, aunque la calle más antigua, la de Entrepuentes, que unía los pasos sobre el Jarama y el Tajo, fue trazada por Luis y Gaspar de Vega en 1553
El trazado se realizó sobre una trama de triángulos equiláteros cuyos lados partían de diversos focos, en ángulos de 30°. Los focos son plazas semicirculares y las líneas, calles arboladas de doble hilera, a la manera flamenca que Felipe II conoció en sus viajes, especialmente en la corte de su tía Maria de Hungría en Flandes. El árbol es empleado como elemento urbanizador, permite la fragmentación del espacio que se destinará a producciones hortícolas y espacios para la caza y el paseo
Una peculiar característica de este diseño es que las calles no conducen a ningún sitio, su función es la de articular el espacio de modo estético, creando efectos de perspectivas, juegos de luces y de sombras, donde árboles, plazas y puentes son los protagonistas. Se eligen las especies atendiendo a las premisas geométricas y de simetría con las que se ordena el espacio. En los primeros momentos del Real Sitio el álamo negro o chopo fue la especie de mayor presencia, a los que se sumarían en menor número calles de moreras, fresnos y nogales
Las plantaciones y el arbolado de las calles contaban con una infraestructura de riego para su mantenimiento proveniente del Caz de la Azuda, que cierra Picotajo por el Norte y llega hasta el Jarama
Durante el reinado de Fernando VI se dispone al Norte la plaza conocida como Puerta Cirigata, evocando en su perímetro de pies derechos y cerca el diseño de las Doce Calles. En la Puerta Cirigata, también conocida como Pical del Rey, se desdobla el camino que viene de Madrid por el Puente Largo sobre el río Jarama: por un lado hacia el Puente de Barcas, entada norte a la ciudad; por otro, a través de las Huertas, por la calle del Rey, hasta el Raso de la Estrella y el Palacio Real