Ruta del Picotajo y las Doce Calles

Las calles, plazas arboladas y huertas de Picotajo, constituyen el primer ejemplo mundial de jardinería a gran escala, cien años anteriores a los jardines de Versalles, a los que influyó con la geometría y perspectivas de sus calles arboladas y plazas en forma de sol, como las Doce Calles. Su conformación y antigüedad (la primera calle se trazó en 1553) fueron determinantes para la inscripción del paisaje cultural de Aranjuez en la Lista de Patrimonio Mundial en 2001

Por este amplio espacio discurría el acceso de la corte a Aranjuez procedente de Madrid. Durante el periodo de los Austrias (siglos XVI y XVII) la entrada a Aranjuez se realizaba por el puente que existió sobre el río Jarama en el punto de la puerta de Legamarejo, para pasar a la calle de Entrepuentes y alcanzar la plaza frente al jardín de la Isla. Aquí a través de un puente desaparecido sobre el río Tajo, se cruzaba el jardín hasta el puente de la Ría para llegar por la calle de Madrid hasta el Palacio Real

A partir del siglo XVIII, con el advenimiento de los Borbones, el acceso a Aranjuez pasaría a tener otra trayectoria. La construcción del Puente Largo y con ello la creación de un nuevo tramo final del camino desde Madrid a Aranjuez, que enlazaba este puente con la ciudad recién fundada por Fernando VI. Durante este reinado de Fernando VI se dispone al Norte la plaza conocida como Puerta Cirigata (50), evocando en su perímetro de pies derechos y cerca el diseño de las Doce Calles. En la Puerta Cirigata, también conocida como Pical del Rey, se desdobla el camino que viene de Madrid por el Puente Largo sobre el río Jarama: por un lado, hacia el Puente de Barcas, la entrada norte a la ciudad para los pobladores; por otro, para el rey y los cortesanos, a través de las huertas, por la calle del Rey, hasta el Raso de la Estrella y el Palacio Real

El camino que seguía la comitiva real discurría, así, desde la puerta Cirigata hasta la plaza frente el jardín de la Isla. En este punto, en vez de cruzar el jardín de la isla, la comitiva se dirigía hasta el puente Verde sobre el río Tajo y continuar, en la otra orilla, hasta la plaza de los Coroneles, la calle de Coroneles y alcanzar la residencia real

Huertas del Picotajo

Siglo XVI. Juan Bautista de Toledo.Es el primer ejemplo mundial de jardinería a gran escala. Su trazado, diversas plazas en las que se abren calles arboladas de doble hilera que se entrecruzan entre sí, sigue los principios de geometría y perspectiva del Renacimiento. La trama de paseos delimita zonas de huertas y caza

Las Doce Calles

Siglo XVI. Diseño de Juan Bautista de Toledo. Doce calles arboladas de doble hilera parten de una circunferencia con igual número de puertas. Está perfectamente orientada a los puntos cardinales y en armonía con los movimiento solares. Sobre el el pensamiento renacentista y la mirada a la Antigüedad clásica, su diseño remite a las formulaciones tratadísticas de la ciudad ideal

Puerta de Legamarejo

Era uno de los tres accesos a las huertas de Picotajo cuando fueron cercadas en el siglo XVIII para evitar la entrada de animales a las zonas de cultivo. Fue diseñada por Santiago Bonavía junto con la contigua casa del guarda. Es uno de los puntos focales de las calles radiales de Picotajo

Calle de Entrepuentes

Este tramo del camino real a Madrid daba paso al Raso de la Estrella y prolongaba la calle de Madrid hasta la puerta del Palacio Real. Fue trazada por Luis y Gaspar de Vega en la década de los cincuenta y remodelada por Juan Bautista de Toledo a partir de 1561

Mirador sobre el río Tajo y el jardín de la Isla

Esta plaza semicircular es uno de los focos de distribución de calles radiales que configuran la traza renacentista de las huertas de Picotajo. Una de estas calles es la del Rey, que conduce al acceso norte de las huertas, la Puerta Cirigata

Mirador del Puente Verde hacia el Raso de la Estrella

En este punto estuvo el desaparecido Puente Verde. Este paso dispuesto por Santiago Bonavía para desde las huertas de Picotajo acceder al Raso de la Estrella y al palacio Real sin cruzar por el jardín de la Isla. Estaba construido en madera

Puerta Cirigata

Fue conformada por Santiago Bonavía para distribuir el nuevo acceso de los Borbones al Real Sitio desde el Puente Largo, construido en el siglo XVIII. Es una plaza circular, marcada la circunferencia con una valla de ladrillo pautada por pilastras rematadas por huevos de piedra caliza de Colmenar. Se complementaba con la casa del guarda. También se conoció como Pical del Rey

Puerta de Legamarejo

Era uno de los tres accesos a las huertas de Picotajo cuando fueron cercadas en el siglo XVIII para evitar […]

Puerta Cirigata.

Fue conformada por Santiago Bonavía para distribuir el nuevo acceso de los Borbones al Real Sitio desde el Puente Largo,

Las Doce Calles

En las Huertas de Picotajo se encuentran las Doce Calles, una plaza circular desde la que se generan doce vías,

Huertas del Picotajo

Esta zona, situada en la confluencia de los ríos Tajo y Jarama, es la muestra más antigua del proceso de

Calle de Entrepuentes

Este tramo del camino real a Madrid daba paso al Raso de la Estrella y prolongaba la calle de Madrid

Scroll al inicio