Es un punto de confluencia de los elementos del Paisaje Cultural de Aranjuez con el río Tajo como eje de su organización. La presa, forma parte del sistema hidráulico renacentista que hace posible la existencia de Aranjuez desde el siglo XVI. Al norte del Puente de Barcas se distribuyen los paseos arbolados y huertas históricas. Al Este, el Palacio Real y los jardines de la Isla, del Rey y del Parterre. Al Sur, el casco histórico y la Plaza de la Mariblanca. Al Oeste, el tridente barroco -calle de la Reina, Príncipe e Infantas- inspirado en el que diseñó en el siglo XVI Domenico Fontana en Roma

Puente de Barcas

Se tienen noticias de la existencia de un puente para acceder a las aceñas en el margen derecho del río desde el siglo XVI, pero no es hasta el siglo XVIII, cuando Fernando VI encarga el diseño de la nueva ciudad, que el Puente de Barcas se convierte en el acceso a la urbe para todos aquellos que acompañaban a los reyes en las Jornadas Reales. Diferentes construcciones han ocupado este lugar para adaptarse a su uso. El originario puente de barcas fue sustituido por uno estable en tiempos de Fernando VII. En 1834 se modificó para convertirlo en Puente Colgante, un ejemplotemprano de arquitectura del hierro. En el siglo XX se convirtió en puente estable. La última remodelación de 2012 ha posibilitado su ensanchamiento para facilitar el tráfico del Acceso Norte a la ciudad

Plaza de Santiago Rusiñol

El gran espacio diáfano ha permitido restituir a este acceso de Aranjuez su configuración originaria como zona de distribución hacia todos los puntos de Aranjuez. Desde sus orígenes se concibió como un espacio delimitador del palacio. De él partía desde los tiempos de Carlos V la calle de la Reina, hacia la presa del Embocador. En el siglo XVIII se hizo confluir en el mismo las otras dos calles del tridente barroco diseñado por Santiago Bonavía, arquitecto, pero sobre todo escenógrafo, que aprovechó los recursos de la perspectiva para dotar a la ciudad de una potente imagen de poder. La naturaleza se integra en el viario, quedando subrayadas estas nuevas avenidas con hileras de árboles a la manera de la calle de la Reina. Desde la entrada al jardín del Parterre se puede contemplar el efecto de infinitud de estas vías. El caserío queda separado físicamente del jardín y del palacio, pero visualmente unido, porque, a su vez, desde el Este hacia el Oeste, todas estas calles focalizan el Palacio Real en el fondo perspectivo

El 13 junio de 2021 en un acto institucional y tras un minucioso proceso de restauración, se instaló en el centro de este espacio el busto de Don Santiago Rusiñol, realizado por Don Sixto Alberti, vecino de Aranjuez y amigo del pintor. Una ubicación emblemática para uno de los mejores embajadores de Aranjuez, el pintor de sus jardines

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