En ella se abre la antigua Plaza de Abastos, el primer espacio comercial de la ciudad, junto a las cocheras de la Reina Madre. En el cruce con la calle principal de Stuart, llamado popularmente las Cuatro Esquinas, se levanta una de las características casas con corrala interior que fue la Fonda del Comercio, el lugar donde residió Santiago Rusiñol en sus últimas temporadas en Aranjuez y donde falleció en 1931