Siglos XVI-XVII. Juan de Herrera. Juan Gómez de Mora. La organización y el protocolo cortesanos exigieron la planificación de edificios auxiliares. Las casas de Oficios y Caballeros, conectadas con el Palacio Real mediante un doble arco, atendieron al mantenimiento y administración del Real Sitio y al alojamiento de cortesanos y empleados, especialmente durante las Jornadas Reales. La construcción de la Casa de Oficios fue ordenada en 1584 por Juan de Herrera. El patio de Caballeros, del siglo XVII, diseñado por Juan Gómez de Mora armoniza con la anterior por la continuidad de estilo y materiales

Casa de Oficios

Aunque se inició con Juan de Herrera, posiblemente Las obras de esta fase alcanzaron a los lienzos norte y oeste, aunque la construcción de la totalidad de las crujías se adentró en el siglo XVII. El proyecto contempla asimismo la conexión de la Casa de Oficios con el palacio, mediante una galería, que vuela sobre la calle mediante un vano tripartito, verdadero arco triunfal de inspiración clásica, sustituido en el siglo XVIII por el doble paso hoy conocido

La galería porticada es una revisión clasicista del esquema tradicional de las plazas y calles de soportales españolas. Los tramos o campatas, de volumen cúbico, se pautan mediante pilares con capiteles cimacio sin ornamento alguno. El ritmo propiciado por la secuencia longitudinal de los mismos, la cubierta ininterrumpida, y la combinación de materiales vista en el palacio -ladrillo y piedra blanca de Colmenar- contribuyen a subrayar la horizontalidad de la construcción, originariamente de una sola altura. La galería se remata con una terraza que discurre por toda su parte superior. Estos anditos o pasos, además de marcar la relación jerárquica entre el palacio y las dependencias anejas, proporcionan una comunicación adicional entre los mismos, sin descender al nivel de la calle. Estos pasos elevados fueron usados como miradores para seguir los festejos celebrados en la plaza

Patio de Caballeros

Destaca la disposición interior hacia el patio, con las cuatro crujías de soportales, esquema que se reproducirá a fines del siglo XVIII en la cercana Casa de Infantes. La Casa de Caballeros se concluirá en el siglo XVIII bajo la dirección de Santiago Bonavía y sus sucesores Jaime Marquet y Manuel Serrano

A este último momento corresponde la integración de ambas casas (Oficios y Caballeros) en la plaza de San Antonio mediante galería porticada, de tal modo que los frentes de ambas casas hacia la plazaquedan uniformados. Armonía que también se consigue por los materiales empleados (piedra y ladrillo) y el juego cromático establecido entre estos, en consonancia con las pautas plásticas vistas en el palacio real

En la actualidad el uso de ambos edificios corresponde a viviendas de uso particular y oficinas de servicios públicos: Delegación de Hacienda, Juzgados y Patrimonio Nacional

Galería

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